9 de agosto de 2013

La Marcala que yo recuerdo 32

 Por: Oscar Mauricio Ramos Henríquez

Otras veces no son los espantos sino cosas más reales y a veces al paso del tiempo las vamos exagerando las que nos suceden como la que le pasó a Nivo Pérez; su padre tenía por costumbre poner un radio a volumen y oír las aventuras de “pancho Madrigal”, era rutinario y entretenido, pero en tardes y noches de septiembre donde por estos lados llueve bastante y los rayos y relámpagos realmente asustaban, no se podía encender el radio, la única diversión electrónica de muchas casas en ese tiempo porque los televisores eran caros, no había cable por lo que había que comprar una antena exterior y había que tener suerte pues como Marcala queda en una hondonada, la recepción de los dos canales salvadoreños que habían era complicada y no en cualquier lugar  y la computadora ni se conocía; había que ingeniarse para no aburrirse y pues él tenía inventado un juego de ir a saltar charcos y piedras al campo colón, simple pero entretenido, esa vez ya estaba oscuro y solo ayudado por una débil luz de luna llena que se filtraba a través de las nubes, lo suficiente para distinguir bultos y siluetas e iniciar su juego; así se entretenía este chicuelo, saltando charcos. -En la penumbra vio una roca tentadora para saltar sobre ella, se dio un buen “envión” 
(impulso) para llegar al centro de la misma  solo para recibir un 
¡¡¡MUUUUUUUUUU!!!, era una vaca que estaba queriendo dormir la cual al sentir un cuerpo extraño sobre ella se asusto y salió en carrera y dicen que no le quedó más remedio que jinetearla……. Siempre allí, en el campo colón que era “el toril” (lugar donde se dejan pernoctando ganado y caballos), se le ocurrió junto con un amigo llamado chepe (con un apodo de pan que se usa  con el café) el tomar un caballo para dar un “rol” (una vuelta) ._Se montaron y empezaron a “espuelearlo” con los pies pero el equino no daba  señales de querer correr, así estuvieron durante un rato hasta que el caballo se cansó los volteo a ver y les dijo “van cómodos caballeros” hizo un  relincho, se paró en dos patas,  los tiró al suelo y salió a la carrera hacia la punta del campo y ellos a la carrera para sus casas…¿Sera?

Publicado por El Marcalino

Edición 310, 31 de julio del 2013.       

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