13 de mayo de 2013

Hay cosas que sí y otras que no y la ley mordaza no va


Por Jorge Barralaga
3 meses de estira y encoge sobre la reforma a la ley de telecomunicaciones terminó en fracaso del gobierno Lobo-Hernández. La disputa no fue con la sociedad civil, tampoco con las radios comunitarias y las empresas de cable; la fuerza que se impuso es la de los grandes medios de comunicación, es decir, Audio-video,  Emisoras Unidas, Televicentro, La Prensa, El Heraldo, entre otros.
Tenemos que recordar que otras leyes más lesivas al interés del pueblo sí pasaron, algunas con más de 100 de los 128 diputados, es el caso de las ciudades modelos, la compra de mil millones de lempiras en cemento con fines proselitistas, la reforma a la tasa de seguridad para resolver problemas financieros del gobierno y la extradición de hondureños a Estados Unidos. ¿Qué pasó esta vez?
Un poco de contexto. El gobierno nacionalista, actor directo del golpe de Estado, recibió el impacto de la crisis política y económica del 2009-2010, con la consecuente caída de los ingresos fiscales, la interrupción de la cooperación internacional y también la disminución de las remesas familiares ante la crisis financiera de Estados Unidos. Frente a esto, con ingresos disminuidos, el presupuesto de gastos siempre fue mayor año tras año.
La necesidad de recursos ha sido tal que el gobierno ha caído en impago hasta de las cosas más elementales como el salario de los empleados públicos y para financiarse ha recurrido a mecanismos que ni el gobierno de Mel se propuso seriamente, es el caso de la tasa de seguridad y la eliminación de las exoneraciones. Y acá empezó a tocar intereses de los bancos y de empresas parasitarias como las comidas rápidas, los hoteles y otros.
Esto fue suficiente para desechar a Juan Orlando como el candidato de la oligarquía nacional y extranjera, de esto se han encargado los grandes medios de comunicación como Televicentro y los demás mencionados. De esta forma es que nace la idea de amenazar a esos medios a través de una reforma a la ley de telecomunicaciones que les quite el control del espectro radio-eléctrico y censure el contenido de su programación.
En opinión de muchos, incluyéndome, nunca tuvieron verdadero interés en concretar esta medida, el gobierno Lobo-Hernández solo ha estado extorsionando a esos medios para llegar a una situación negociada que les permitiera levantar el perfil de su candidato. Si no es así, ¿por qué lo habrían de hacer en pleno año electoral cuando se da por sentado que sin Televicentro y compañía y sin el apoyo de los empresarios, la pérdida es inevitable?
En esta dirección se debe colocar las conclusiones de Frank La Rue, relator de DDHH de la ONU, al decir que se debe separar el tema de la regulación del espectro radio-eléctrico de la censura a los contenidos que se divulgan pero no, Juan Orlando y Pepe los presentaron juntos porque así cumplían su propósito de extorsión y al final del día, fracasaron antes quienes son los verdaderos dueños de este país, los mismos que financiaron el golpe, los mismos a quienes siempre han servido desde el poder político.
Publicado por El Marcalino
Edición 298, 07 de mayo del 2013

No hay comentarios:

Archivo del blog

Buscar este blog