16 de abril de 2013

Con qué me quedo, ahora que ya pasa la vida


Estuve pensando y concluyo que el pasar de los días advierten para mí una novedad que añoro. No sé qué es ni pretendo averiguarlo pero el sentir me avisa.
En estos días logré asomarme a las letras que ofrece Don Mario en sus libro de Prosa y Versos, (Diciembre 2010, Ideas Litográficas S.A. Tegucigalpa) y confieso que descubro en su poesía la confesión de alguien que aprendió en el silencio los gritos de una vida cotidiana, sin sobresaltos pero repleta.
Siempre me han gustado las letras; en esos pozos yacen los secretos mejor guardados de la humanidad que le queda a este mundo, allí la belleza se calca en versos. Me obligo a compartir este sentimiento y si usted cree que lo más profundo se haya en lo sencillo, si no se le ha olvidado que lo bello no es una cosa sino el deleite que produce la creación que nos rodea, entonces léalo y me dirá.
 El Marcalino está pendiente de publicar una semblanza organizada del contenido de este libro. Mientras llega haga que sea posible y léalo. Adéntrese en el océano de una mente y deleite su esencia en el silencio de leer una prosa y versos de Don Mario. Entonces dirá dónde está que no lo hallé, y si lo encontró confesará que ha vivo para sentirlo.                   

Publicado por El Marcalino
Edición 293, 02 de Abril del 2013.

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