1 de marzo de 2013

La Marcala que yo recuerdo 9


Por: Oscar Mauricio Ramos Henríquez
la Profe Maritza...también organizaba una especie de tarde cultural en mi cumpleaños, consistía de varios actos como declamación, baile de moda como gogo, rock and roll, chistes, etc en fin, que la pasábamos muy bien. Yo creo que por eso se le hace tan fácil organizar eventos como la gimnasiada, pues claro, si practicó con nosotros toda nuestra infancia.
La semana santa en Marcala era algo sobrio, muy formal, que si bien se salía a los balnearios, los días mayores (jueves y viernes santo) eran muy respetados; a los niños nos decían que si bañábamos el viernes santo nos íbamos a hacer pescados, lógico que las mentiras una vez descubiertas no tienen ningún efecto y por eso hoy en día hay más personas en la diversión que en los actos litúrgicos; Era el tiempo de sustituir la tortilla por los “tamales de viaje” que era una masa de maíz redonda de sabor salado y de acuerdo al gusto familiar llevaba chinapopos ; esta tiene la característica que dura varios días y que se puede comer calentada o al tiempo, también se comían los “totopostes” muy parecidos a las rosquillas de cuajada solo que más pequeños y de forma rectangular.- El viacrucis era muy concurrido igual que el santo entierro que por cierto lo anunciaba “el mudo” haciendo sonar una “matraca” por los lugares donde iba a pasar (la matraca es un instrumento sencillo hecho con una tabla y algunos pedazos de metal en forma de “u” que al moverlos daban un sonido fuerte).- por años el padre Carmen Sánchez fue el cura párroco de la ciudad y las cosas no sufrían cambios sustanciales pero al retirarse vinieron otros con nuevas ideas, algunos mejores o más innovadores que otros .- En uno de esos cambios al sacerdote de turno se le ocurrió hacer el primer viacrucis diferente; fue interesante ver por primera vez algo en vivo con Jesucristo, María, la dolorosa, los centuriones, en fin, todo muy apegado a las escrituras,.-Pero como dicen “unos a la bulla y otros a la cabuya “ lo que recuerdo eran los centuriones vestidos con un atuendo rojo tipo minifalda muy parecidos a los que había visto en las películas que daban por la televisión en semana santa; pero observando más detenidamente el evento, era que a la par de los centuriones iban algunos adultos y niños perdidos en el mar de gente con cierta inusual actividad pues llevaban muy disimuladamente unas varitas.- Uno de esos “mártires” que más sufrió ese día es un personaje que lo vemos hoy recogiendo botellas para reciclaje, a él con esas varitas le levantaban la minifalda, le puyaban las piernas y algo más, eran brincos de esos pobres, ese era el propósito de las tales varitas; ya se imaginan mis queridos lectores soportar durante todo el recorrido que duró un par de horas esa molestia, por eso digo que a esos si los martirizaron ese día, aja, y para acabarla de rematar, llevaban las manos ocupadas con una lanza, no se podían salir del evento Continuará …
Publicado por El Marcalino
Edición 187, 19 de febrero del 2013
 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

sigan con esta edicin me gusta

Anónimo dijo...

Muy buenas tus anecdotas Mauri! Seguiremos esperando continue.

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