29 de marzo de 2011

Destruir el movimiento magisterial, el gran objetivo del gobierno


Por Jorge Barralaga

La coyuntura creada a partir del golpe de Estado sembró como nunca antes, en la conciencia del pueblo, la capacidad de entender las causas del atraso económico y de la situación de miseria en la que vive la mayoría de la sociedad hondureña. Ahora sabemos como y quienes se han apropiado de nuestras riquezas naturales y económicas, adquiriendo privilegios acumulados a los que no cederán jamás.
Está claro para la oligarquía y el imperio que detener el rumbo tomado por el pueblo a través del FNRP, exige trabajo fino y acciones sistemáticas que destruyan el poderoso movimiento social creado. Y también está claro que el movimiento magisterial es el gremio mejor organizado y de mayor capacidad de convocatoria en el país, así que no nos debe extrañar que desde el poder se haga hasta lo impensable contra este gremio.
Solo en este contexto se explica “el error” que dejó en suspenso el estatuto del docente, la negociación de acuerdos para desmovilizar y no para resolver demandas como ocurrió el 2010 y también descapitalizar al INPREMA hasta poner en precario la sostenibilidad del fondo y crear una crisis que erosiona la unidad gremial. La acción que ahora nos ocupa es la ley de participación ciudadana, apoyada de una campaña mediática solo comparable con las elecciones y además, con garrote incluido, ese es el decreto de emergencia que autoriza suspender y sustituir maestros (as).
Pero...¿Está en peligro la educación pública con la ley en mención?. Definitivamente sí, como también lo están los servicios de salud, estos son los únicos que han quedado desde la puesta en marcha del modelo neoliberal en 1990.  Desde entonces se privatizó la asistencia técnica a los productores(as), la mecanización agrícola, se entregó a los grandes productores de granos los silos de almacenamiento del IHMA, todo en detrimento de la seguridad alimentaria de la población.
Lo que debemos saber es que no siempre van a aprobar un decreto que privatiza abiertamente todo, también pueden condicionar los servicios mediante el pago de ciertas cosas o simplemente brindando un mal servicio que finalmente empuje a la gente hacia lo privado. Ya hay escuelas y colegios urbanos que no pueden pagar la luz, poniendo en peligro la jornada nocturna, por ejemplo.
En el caso de la ley de incentivo a la participación comunitaria, esta se inserta en la misma trayectoria del proyecto neoliberal en marcha, pero de una manera que no habían ensayado; están trasladando el conflicto magisterial desde el nivel nacional al municipal, buscando hacer de las comunidades y las alcaldías centros de presión contra los gremios magisteriales, previa campaña que atribuya al magisterio la responsabilidad de todo lo que el gobierno central no ha sido capaz de resolver.
El siguiente paso es someter a referéndum el estatuto del docente, buscar su derogatoria haciendo del magisterio un enemigo público de toda la sociedad, hasta alcanzar la destrucción del gremio; ese es el gran objetivo de la oligarquía, el nuestro debe ser la defensa de derechos adquiridos y la conquista de la emancipación final desde el control del poder del Estado; y esto no lo lograremos si abandonamos ahora al magisterio.

Publicado por El Marcalino
Edición 191, 22 de marzo del 2011

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