16 de febrero de 2011

Crónicas Urbanas

 Cambios verdaderos

Por Jaime Suazo

El país necesita cambios más que urgentes, pero no los propuestos por los políticos en sus discursos prehistóricos para convencer a los que ya tienen convencidos, ni tampoco la refundación del país como un simple eslogan revolucionario que carece de profundidad en la propuesta. El origen de la transformación social está en la educación desde todos sus orígenes, lo primero es aceptar que una transformación social solo puede darse en un periodo no menor a veinticinco años, es por este ínfimo detalle que los políticos  no tienen el menor interés en proponer cambios de fondo porque para esos tiempos sus nombres posiblemente solo se encuentren en un rebuscado libro de historia, sin cumplirse sus principales objetivos  como es la adulación, el servilismo y las pleitesías que llenan su egolatría.
Las medidas tienen que ser drásticas, como la anulación del estatuto del docente sin pensar en el costo político -que al parecer es lo único que interesa- y crear un nuevo modelo educativo donde los salarios sean en base a rendimiento, asistencia y así sucesivamente otros parámetros enfocados en la calidad y eficiencia y las estadías en los cargos estén sujetas a remoción si no se cumplen  las exigencias mínimas pautadas. Esto no necesariamente significa reducción de salarios, solo es una medida que convertiría lo que hoy es un gasto en una inversión y agregando que la función educativa se debe conformar por una parte ejecutora y una supervisora sin dependencia mutua.
Otros cambios no menos urgentes son en el plano político. La representación en el congreso se debe sectorizar conforme a los asentamientos de población, las elecciones de alcaldes y diputados deben ser separadas de la presidencial para abolir los fenómenos inductivos  y dar la posibilidad que los electores examinen los perfiles propuestos sin mayores compromisos que el desarrollo  de su entorno. Proponer la industrialización masiva para dar un valor agregado a la producción de materia prima y no exportar las tablas para importar el aserrín compactado para citar un ejemplo.
En resumen los cambios tienen que ser drásticos y urgentes y si no existiremos por siempre en un círculo vicioso del que no saldremos jamás.

 Publicado por El Marcalino
Edición 185, 08 de febrero del 2010.

No hay comentarios:

Archivo del blog

Buscar este blog