29 de diciembre de 2013

La Marcala que yo recuerdo 49


Por: Oscar Mauricio   Ramos   Henríquez

Ahora el problema era con SANAYA que estaba “ardido” por las amenazas que había recibido, no lo calentaba ni el sol, ese problema como que estaba más difícil.- ¡Cálmate! Le decía Sarmiento a SANAYA, ya se arregló todo, a lo que SANAYA  le contestó: “es que estos ¡¡¡CAB%$&·$%S!!! quieren venir a mandar aquí y eso no lo vamos a permitir ; ¡cálmate ya, mejor revisa la pistola le decía Sarmiento;   y que le voy a revisar a esta pistola, si a la hora de jalar el gatillo, me “voa” tronar uno de estos “JOD$·%$/S.- Que la revises bien te digo, no ves que no tiene balas.- Le vio el tambor a la pistola y constató que no había ni una sola bala, hasta en ese momento se dio cuenta SANAYA que había estado amenazando a otro individuo con una pistola sin balas, dicen que primero se puso pálido, luego se puso negro de la cólera reclamándole a Sarmiento, “porque me das esta MIER%&$·% !!!!! sin tiros, mira que ese CAB%&%&N me iba a desollar vivo con ese machete (se le salió todo el “trompabulario”), allí le tiró la pistola en “las pailas” ( en los pies) agarró la moto y se fue de la escena no sin antes dejarlos atorados con una polvazón que levantó  cuando presionó el acelerador, casi hace “el caballito” pero no le salió por lo corpulento que es .-Cuentan que hoy, cada vez que le ofrecen una pistola , lo primero que revisa es si tiene balas y con Sarmiento siempre siguen siendo buenos amigos.
En ese campo colón, casi todos los de Marcala hemos jugado aunque sea cuando estábamos en la escuela (como es mi caso) y quedan grabados algunos personajes como un señor de apellido Fiallos que vivía en la punta norte de la cancha  donde tenía como protección de su casa, un napoleón morado reforzado con alambre de púas y pelota que caía allí, o era ponchada por las espinas o él se encargaba de “destazarlas” con un filoso cuchillo que nunca le faltaba; en ese entonces , tener una pelota no es como ahora que hay varios lugares donde se pueden comprar , se tenía una y si se perdía , hasta allí llegaba “la potra”.- También se compraban los tacos que eran hechos en la zapaterías de Marcala , los tarugos eran de suela y un raspón o un encontronazo de un jugador “chuña” con alguien que tenía tacos ,era cosa seria , a veces al descalzo le quedaba la uña como gorrita de recluta (para arriba).              Continuará...
Publicado por El Marcalino
Edición 327, 26 de noviembre del 2013


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