17 de septiembre de 2013

Los cristianos ante las próximas contiendas electorales

 Por: Oscar Ramón Paz Arévalo
En el mes de noviembre estaremos celebrando las elecciones generales donde elegiremos a las personas que decidirán nuestro destino en los próximos cuatro años. Desde esta realidad la responsabilidad y la consecuencia que nuestra conciencia nos reclama, estamos convocados a ejercer nuestro derecho y deber a votar.
Todos estamos llamados a participar activamente en la vida pública, sea como personas o sea como asociaciones, todo cristiano o cristiana, por ser corresponsable con los demás ciudadanos de velar por el bien común y por el respeto a los derechos y dignidad de cada persona, tiene la exigencia moral de ir a votar, pero al ejercer este derecho debemos hacerlo siempre teniendo en cuenta la relación que nuestros derechos tienen con los derechos de los demás, es decir que al depositar nuestro voto en las urnas, estamos prestando nuestra colaboración para que los responsables políticos puedan tomar decisiones importantes que afectarán no solo nuestra vida personal, sino que también familiar, comunitaria.
Por esto, al votar lo que estamos haciendo es la opción por aquellas personas y partidos políticos que creemos nos ofrecen garantías de defender el bien común considerado en toda su integridad. Debemos tener en cuenta que el bien común comprende la promoción del verdadero orden público, el mantenimiento de la paz, la defensa de la libertad y la igualdad, el respeto a la vida humana y el medioambiente, la promoción de la justicia y de la solidaridad, y la especial atención a las personas o grupos marginados históricamente por la sociedad. Monseñor Romero decía “que La dimensión política de la fe, se vive a partir de los pobres”
De allí que votar exige conocer y analizar las propuestas de los partidos políticos o candidatos  y candidatas para comprobar si éstas se ajustan al bien común, si dicen la verdad y responden a las necesidades reales de todos los hondureños y hondureñas especialmente de los empobrecidos, o si solamente son mascaras que buscan otros intereses partidistas o de los grupos de poder como lo han venido haciendo…
Estamos todos y todas, convocados para votar en las elecciones generales, y para obtener una vida verdaderamente democrática se necesita que surjan y funcionen eficazmente asociaciones y grupos distintos a los partidos políticos tradicionales donde mediante la participación activa en estos grupos, los hondureños y hondureñas podamos proponer nuestros distintos puntos de vista, identificar las verdaderas necesidades y defender los auténticos intereses materiales y espirituales para una vida más justa y digna.
Publicado por El Marcalino
Edición 316, 10 de septiembre del 2013

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