5 de junio de 2013

La Marcala que yo recuerdo 23

Por: Oscar Mauricio Ramos Henríquez

Tanto fue el escándalo que hubo que parar el bus y al bajar se dieron cuenta que no era lo que pensaban, no eran “suspiros del 2” sino que era el dichoso pollo que ya no se podía comer porque se descompuso y  que fue abandonado cerca de un puente de hierro que existe por Masaguara, allí terminó el manjar y lo peor fuè que los dos amigos, esperanzados en iban a comer  pollo no les habían dado mucho dinero por lo que de castigo fue “hambriada” la que pasaron, les tocó comer “tajaditas de aire del comedor me aguanto”.
Las calles de aquel entonces no eran pavimentadas y lo que a veces hacían los alcaldes era mandar a regar aserrín que lo traían de un aserradero que quedaba en barrio La Victoria y que servía  para mitigar un poco el polvo, ese era el mejor tiempo que los niños usábamos para jugar football.- Las tardes eran ideales para las potras y se jugaba enfrente de las casas desde la salida de la escuela como a las cuatro de la tarde hasta que se oscurecía o lo llamaban para comer o para hacer algún mandado.- El capitán era el dueño de la pelota , era el que escogía los mejores jugadores para su equipo y el que decidía quien jugaba y quién no. Guillermo Medina siempre ha vivido en la esquina cerca de la iglesia  católica   y   como   la mamá tenía “sus fichitas” era el mero cacique de la cuadra; una tarde jugando la potra de siempre ocurrió un tiro de esquina que se peleaban por hacerlo varios de los jugadores, mientras tanto Memo se encargaba de hacer una      “pequeña travesura”, los jugadores no se decidían quien haría el tiro, él se fue a enterrar la pelota al punto donde se realizaría la jugada, nadie sospecho cuando vieron el bulto cubierto con el aserrín y como él era el dueño de la pelota les dijo: “bueno, el que chutee, lo tiene que hacer así como está la pelota, con todo y aserrín”.- “Pues yo lo hago” dijo Rodolfo (que era vecino de Memo y que nunca lo escogía en el equipo “a saber por qué”) y se fue detrás de la pelota agarrando impuso y dándole con toda la fuerza que pudo pero ¿ cuál pelota? ¿Cuál pelota? Si lo que estaba cubierto era una semejante “turunca” (piedra) y que como Rodolfo andaba chuña (descalzo) le estalló el dedo gordo del pie y por otro lado voló la uña  mientras eran “risotadas” de Memo y de todos los demás que miraban como saltaba el amigo agarrándose el pie.- Así anduvo renco y con un pedazo de trapo en el dedo pero aprendió a no “chutear” pelotas que no se ven, después le hicieron otras que más adelante les contaré.
Continuará….
Publicado por El Marcalino

Edición 301, 29 de mayo del 2013.

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