18 de septiembre de 2012

Y Perales de moda otra vez…que canten los niños…


 Francamente, esta celebración me parece un cinismo de pie a cabeza, tanto o más que el día de la madre; me refiero al uso que le damos a la fecha, unos por acción y otros por omisión, cuando es un día que también debería servir para denunciar, debatir y proponer acciones contra el saldo negativo que tenemos con la mayor parte de la población infantil, ahora en condiciones de desnutrición, la falta de un techo digno y hasta la pérdida de la alegría.
Escuché a un alcalde, quien anda en busca de su reelección, disponer de Lps100, 000 para piñatas; aunque no creo que cumpla porque el gobierno tampoco lo está haciendo con las transferencias a las municipalidades, sí me pareció que hablaba en serio, lo cual me dejaba claro para que le sirven los niños(as) a un político tradicional.
Claro que no estoy en desacuerdo con la celebración, al contrario, se bien que una sola muestra de afecto, por pequeña que sea, hace que un niño reaccione feliz y no deberíamos dudar un segundo en ser parte de algo tan grandioso. Pero, justo este es el punto, dar a un niño(a) afecto, aunque sea solo un momento de un solo día del año, es una expresión de amor que deja de serlo cuando es interesada, cuando se tiene otros propósitos distintos del afecto.
El uso de los niños(as) en las campañas políticas es ilegal, usar su imagen violenta su derecho a una vida en la que no tengan que actuar y decidir como adultos, somos los padres, la sociedad y el Estado los responsables de su formación y de su vida. Pero lo que estamos viendo es lo contrario, uno de los candidatos presidenciales está usándolos abiertamente, presentando un subsidio como la base de un futuro feliz de la niñez hondureña.
Sí, el día del niño(a) es una fecha necesaria y justa, pero debemos rescatar su celebración, devolviéndola a la familia y a la escuela, es ahí donde hay que darle contenido, haciendo del festejo un ejercicio creativo que además de producir alegría y relajamiento, sea formativo del niño en el manejo de sus derechos y asegurar que padres y maestros no hagamos de la fecha un acto más de comercio o un evento de promoción de políticos(as) inescrupulosos.
Los niños(as) crecen y se forman jugando, es la etapa de la interpretación mágica de todo lo que acontece a su alrededor, y los adultos tenemos la obligación de acompañar ese proceso, sea como padres o como maestros(as). Lo que indigna es que vengan estos abusadores(as) y pretendan con una piñata ganarse la voluntad de los electores(as), usando la imagen de inocentes que todo lo que quiere es tener un día feliz.
Que mejor canción que la de Perales para interpretarlos(as) al decir…que canten los niños, que alcen su voz…

Jorge Barralaga

Publicado por El Marcalino
Edición 267, 11 de septiembre del 2012

No hay comentarios:

Archivo del blog

Buscar este blog