9 de marzo de 2011

Crónicas Urbanas

Por Jaime Suazo

El desenlace del campeonato de futbol local se vio bruscamente interrumpido porque según resolución de la comisión local de disciplina se probó que un jugador que tuvo partición en el Club Gorriones, estaba inscrito de manera dolosa, esta no es noticia nueva, desde hace años estos actos son repetitivos en la liga federada porque al parecer la necesidad de competir de manera sobresaliente lleva a algunos dirigentes del futbol a recurrir a procedimientos extra legales.
El problema se origina porque el procedimiento para la inscripción de jugadores aun carece de algunas medidas de seguridad que resultarían de gran utilidad para prevenir los actos dolosos en las inscripciones. Para empezar la federación debería invertir en un plástico para el laminado de carnets que lleve una inscripción que identifique a la FENAFUTH para que garantice que no puede ser sustituido en el caso de ser removido. Las hojas de transferencias deberían de formalizarse con numeraciones y copias a colores como si se tratara de talonarios de pago o cualquier otro documento bancario para citar un ejemplo. Aun para la reinscripción debe tener carácter obligatorio la tarjeta  de identidad y en caso de menores de edad la comparecencia personal debe obligarse para un rápido cuestionario verbal a fin de despejar cualquier presunción de dolo en su inscripción. Eso entre tantas otras por hacer para prevenir actos ilícitos en las inscripciones de jugadores.
El problema de una anormalidad descubierta a estas alturas es que seguramente desencadenará una serie de entuertos legales que podría terminar con un caos jurídico que obligaría a resoluciones mas apegadas al espíritu deportivo que a lo legal.
Una lección para la posteridad será que se debe evitar a toda costa los actos ilegales en el futbol porque el espíritu de este deporte está basado en el en el respeto mutuo y la caballerosidad en cada uno de los actos donde se involucra un deportista sea cual sea su perfil…
 Publicado por El Marcalino
Edición 188, 01 de marzo del 2011

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