11 de junio de 2014

Aguas de Marcala: Una empresa de los (as) Marcalinos (as)

 Un poco de historia. Lo que ahora administra la empresa Aguas de Marcala tiene su pasado cuando el servicio era prestado por el SANAA; sin duda un mal servicio pero ese no era un problema del SANAA en particular, lo era de toda la administración del Estado que, desde mediados de los 70`s, gobierno tras gobierno parecían tener muy claro el proyecto de hacer fracasar todo lo que sonara a público mediante una formula bien sencilla, los organismos internacionales de crédito financiaban todo lo que se les pedía y las cúpulas en el poder político y económico se enriquecían sin parar.
El punto es que el modelo de organización centralizada del Estado llega a su fin en la mayor parte del planeta y con el inicio de la década de los 90`s también inicia el desmantelamiento de los servicios que el Estado proveía. En Honduras, esa tarea coincide con el gobierno de Callejas Romero y una de las primeras medidas fue la promulgación de una nueva Ley de Municipalidades que como sabemos, asignó nuevos roles al municipio a partir de conceptos como la autonomía, la descentralización de los servicios y la asignación de transferencias del estado a cada municipalidad.
Este relato es necesario para no perder de vista que son muy pocas las cosas que ocurren por estas tierras sin que tengan el propósito o la bendición de quienes gobiernan el mundo. Pues bien, en Marcala la gestión para el traspaso del sistema de agua y alcantarillado inicia en el período 1994/1998 de Israel Urquía, a quien por cierto acompañé en ese proceso, y se formalizó en el periodo 1998/2002 de Gloria Argueta; desde entonces la demanda siempre fue disponer de un servicio de agua y alcantarillado con calidad y sostenibilidad operativa, ambiental y financiera.
Pero ese objetivo solo sería posible desconcentrando la administración y garantizando una representación de usuarios (as) con posibilidad real de decidir. Y francamente, esa búsqueda fue tortuosa, avanzaba un paso adelante y dos hacia atrás; por las razones que fueran, los alcaldes (as) siempre encontraron manera de impedir que se concretara la demanda de desconcentrar la administración, a pesar de existir desde octubre 2003 la obligación legal contenida en la Ley Marco del Sector Agua Potable y Saneamiento.
Año 2014, la empresa Aguas de Marcala está constituida, es un organismo municipal desconcentrado y con autonomía administrativa; desde mayo se ocupa del servicio de agua y alcantarillado de la ciudad y la Ley Marco la obliga a que “la prestación de estos servicios se rija bajo los principios de calidad, equidad, solidaridad, continuidad, generalidad, respeto ambiental y participación ciudadana”.
Estos principios son la base de las actuaciones que la empresa impondrá a su funcionamiento pero solo la participación de los usuarios (as) puede garantizar que esos principios se cumplan y que los objetivos se alcancen. Atrás debe quedar la sospecha de privatización, ese es un concepto totalmente diferente y no debe confundirse.

                 Jorge Barralaga

Publicado por El Marcalino

Edición 342, 06 de mayo del 2014

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