16 de abril de 2013

La Marcala que yo recuerdo 15


 Por: Oscar Mauricio Ramos Henríquez 
Durante mi niñez tuve el honor de conocer a mucha gente honorable y culta de Marcala como don Enrique López Arellano y me acuerdo de veladas en que los mayores cantaban y disfrutaban al calor del “ponche infernal” (bebida hecha de piña con agregado de licores como ron , aguardiente, vodka , etc.) ; los más chicos nos entretenía poniéndonos una película o  haciéndonos oír algún disco famoso en una “consola” (equipo de sonido con un gabinete de madera).- Era la época de esplendor de su propiedad llamada “Pinar del rio”.
Otro “cacique” era don Ricardito Martínez que era muy querido en la Florida de Opatoro; invitó a mi familia a la inauguración del centro de salud siendo vice-ministro el dr. Gilberto Osorio Contreras; ese día preparó un banquete para todos sus invitados , tenía la mesa de honor donde nos atendió pero también invito a comer a todo el pueblo y lo hizo en el parque que queda enfrente de la que era su casa, no se quedó nadie sin comer ; luego había música con conjuntos de cuerdas, así celebraba don Ricardito.
Y no digamos de don Rolando Melghem Bonilla que tenía una forma muy educada de tratar, no hacía distinción entre ricos o pobres, liberales o nacionalistas, antes bien trataba mejor a los nacionalistas porque eran votos a conquistar y aunque no siempre ganó, eso no fue factor para lanzar improperios en contra de la gente pues como buen estadista, pensaba no en su carrera presente si no en su futuro político aun cuando le vi muy enojado no recuerdo haberle oído una tan sola palabra disonante (no tenía el “trompabulario” que muchos pseudolideres tienen, ni  en  privado, mucho menos en público).- Regañaba a las personas pero no necesitaba salirse de sus casillas, ni ser ofensivo.
Yo creo que si alguien quiere ser un líder debe de empezar analizando el carisma de estos personajes, pero esto no significa que deben de imitar su caminado , su voz o sus gestos sino que la forma de ser y la vocación de servicio que era común a todos ellos ,que  era natural, y que cuando hacían un favor era de corazón , no solo pensando en  las elecciones o como muchos que dicen cualquier cosa con tal de conseguir los votos para después olvidarse de las promesas de campaña o esconderse detrás de vidrios polarizados como los que quieren recoger esos liderazgos; errores, claro que los tenían pero eso se los dejo a la historia para que los juzgue, también les recuerdo que “las palabras convencen, pero los hechos arrastran”.
                                              Continuará…

Publicado por El Marcalino
Edición 293, 02 de Abril del 2013.

1 comentario:

Anónimo dijo...

saludos Don Mauri..

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